Liderazgo y buen plan de negocio son claves para el emprendimiento social

Fuente: Diario Financiero

Francisca Orellana L.

El 2,4% de la población económicamente activa se declara como un emprendedor social según el último informe del Global Entrepreneurship Monitor. La actividad está creciendo y tanto la sociedad civil como el sector público y privado están demostrando mayor interés.

Sin embargo, existe también el diagnóstico de que hay un déficit en la formulación de un modelo de negocios efectivo que demuestre y cuantifique los resultados financieros y su impacto social, lo que influiría en que esta industria no despegue definitivamente.

Acercar las posiciones del sector público y privado con el de las organizaciones es importante, según el ministro de Planificación y Cooperación (Mideplan), Felipe Kast. “El gobierno tiene la obligación moral de abrir la cancha para que los ciudadanos sean protagonistas en esta materia, la que debe aplicarse a muchas áreas y ser parte de las políticas públicas”, dijo Kast en un seminario a propósito de la Semana Global del Emprendimiento e Innovación Social.

Kast añadió que para potenciar el área de los emprendimientos sociales en Mideplan, están reevaluando el programa Chile Solidario para lograr que haya una conexión real con los canales de distribución y comercialización.

Faltan habilidades

Alan Farcas, director ejecutivo de Endeavor, explica que pese a que hoy existe una variada gama de emprendimientos sociales -desde fundaciones hasta negocios inclusivos-, aún la mayoría de los chilenos “no tiene la capacidad de liderar un emprendimiento de alto impacto porque no cuenta con las habilidades para hacerlo. No piensa en grande, no sabe trabajar en equipo”, afirma.

María José Montero, de Claro y Asociados y a cargo del primer Fondo de Inversión Social (FIS), añade que entre los sectores evaluados, los proyectos de educación y micro finanzas son los más preparados para recibir capital, crecer y cumplir con criterios de excelencia como indicadores sociales, estados financieros auditados o gestores de excelencia. “Históricamente no ha habido conciencia de lo importante que es medir los resultados y el impacto social”, dice.

El FIS ya ha levantado US$4 millones entre 17 aportantes para inyectar capital para tres o cuatro emprendimientos sociales.
líderes para impactar en la educación

Buscar líderes que se comprometan a disminuir la brecha educacional en el país es el objetivo de Enseña Chile, una organización formada en 2008 por seis profesionales que replicaron el modelo de enseñanza norteamericano Teach

For America.

Para esto, seleccionan a profesionales con cualidades específicas para que puedan impactar en las salas de clases con una experiencia distinta al método tradicional, y junto con ello, logren motivar a alumnos de escasos recursos y con bajo nivel de aprendizaje. “Medimos sus competencias en liderazgo, perseverancia, habilidades organizacionales y logros que han desarrollado en su vida o trabajo. Es un proceso bien selectivo”, dice Tomás Recart, director y fundador de la entidad, que tiene en su consejo directivo a ejecutivos y empresarios de la talla de Eduardo Navarro (Copec) y Tim Purcell (Linzor Capital).

En 2008 postularon 350 personas y quedaron 21. Y este año se presentaron 1.073 postulantes y sólo seleccionaron a 75. Están presentes en 35 colegios de la Región Metropolitana, La Araucanía y Los Ríos. Durante este proceso, cada profesor debe permanecer dos años en el colegio y actualmente, gracias al BID, están evaluando el impacto del programa en los alumnos para conocer en qué medida esta metodología influye en su rendimiento escolar.

Buscando la autosustentabilidad

Lograr que diversas organizaciones civiles logren autosustentarse y no dependan de la caridad es la misión de NESsT, entidad creada en 1997 por la chilena Nicole Etchart y el norteamericano Lee Davis, quienes abrieron su primera sucursal en Hungría y hoy están presentes en 10 países.

En Chile, actualmente están trabajando con ocho organizaciones (Corporación La Esperanza, Coanil, ONG Forestales por el Bosque Nativo, entre otros), a quienes apoyan con la metodología y la creación de un plan de negocios para que puedan funcionar como una empresa, generen ingresos y maximicen su impacto social. En este ámbito, trabajan con una red de empresarios y altos ejecutivos, quienes realizan asesorías voluntarias. Entre ellos se encuentran Rodrigo Jordán, José Piñera, Tim Purcell, Todd Huckaby, Emilio Pellegrini y Guillermo Morales. Además, les entregan capital (US$ 10 mil promedio) para que puedan poner en marcha sus respectivos emprendimientos. Para el 2011 esperan apoyar a tres organizaciones más.

“Con estas herramientas estas organizaciones pueden obtener recursos para funcionar y levantar una actividad empresarial social donde pueden enfrentar de mejor forma diversos escenarios y se puedan proyectar a largo plazo”, dice Carla Lobos, subgerente de Desarrollo de NESsT.

Laboratorio de ideas

Ayudar a definir y promocionar un concepto único de emprendimiento social en Chile y crear una red que agrupe a quienes los promuevan son parte de los desafíos del Laboratorio de Emprendimiento e Innovación Social (LEIS), perteneciente al Centro de Políticas Públicas de la Pontificia Universidad Católica, el Foro Innovación, y apoyado por Innova Chile.

El coordinador de la entidad, Nicolás Monge, explica que la iniciativa lanzada este año tiene un foco importante en la promoción de estos conceptos, a través de seminarios, eventos, conferencias, y también con la publicación de artículos internacionales y de los miembros del Consejo Asesor, que está compuesto, entre otros, por Juan Cristóbal Romero, director ejecutivo de Fondo Esperanza y Conrad Von Igel, jefe de la división de Innovación del ministerio de Economía.

Actualmente, trabajan en la recopilación de los mejores casos nacionales y extranjeros de emprendimiento social para darlos a conocer y que sean el punta pie inicial de esta red de emprendedores. “Queremos ser una plataforma de ayuda para promover este concepto y una guía para aquellos que quieran iniciar un proyecto y no saben cómo”, dice. Espera obtener resultados en el mediano plazo, para luego, armar una incubadora sobre estos temas y que el sector público se una a este tipo de iniciativas.